Gira los pedales lentamente, ajusta el tensor por cuartos de vuelta y escucha clics residuales como guía. Un soporte de pared y una toalla bajo la rueda trasera contienen aceite y ruido. Finaliza con una microprueba en el pasillo sin velocidad ni aspavientos peligrosos.
Afloja ligeramente los pernos de la pinza, inserta una tarjeta a cada lado del disco, aprieta, acciona la maneta varias veces y reaprieta al par recomendado. Retira tarjetas y verifica. El roce desaparece sin chispas, aerosoles ni molestar a nadie en la noche.
Ajusta la tensión del cable con poca rotación, lubrica la funda con una gota de silicona y revisa la holgura del mecanismo. En la app, incrementa suavemente la regeneración. Prueba final siempre afuera; en casa, solo comprobar palanca, recorrido y posibles ruidos mínimos controlados.